Lasaña de verduras

La lasaña es un plato de pasta de origen disputado. Su nombre deviene del «gireso lasagnum» que significa plato; dicho gentilicio usaba esta palabra para denominar al alimento servido en un plato en específico, como si fuese una comida servida en platos pequeños.

Tras el pasar del tiempo la lasaña sería adquirida por romanos quienes usaron este elemento como muestra introductoria. Los romanos hicieron modificaciones en la receta, realizándola mediante una especie de pasta donde se apilaban en campa de distintos rellenos. Tras expandirse el imperio romano la receta se divulgo en el continente europeo, adquiriendo, con el pasar del tiempo, ciertas variantes en su composición.

¿Qué necesito para preparar la lasaña de verduras?

La lasaña de verduras es una de las tantas variaciones que ha adquirido este platillo, compuesta especialmente por ingredientes que son óptimas para personas con ideología vegetariana.

Ingredientes:

  • 2 ajos
  • 2 zanahorias
  • 100g de queso mozzarella
  • 2 zucchinis
  • 2 berenjenas
  • 50g de queso parmesano rallado.

Elaboración:

  • Lava los zucchinis, zanahorias, berenjenas y córtalos en láminas delgadas hacia lo largo.
  • Cocina los vegetales de forma separada durante minutos en agua hirviendo en sal.
  • Dora con un poco de aceite de oliva a los champiñones picados en un sartén y luego mézclalos con el requesón o la ricota.
  • Pela los dientes de ajo, después pícalos y dóralos en una sartén con aceite de oliva. Añade las espinacas y sal al gusto.
  • Adjudica un poco de salsa de tomate en un molde refractario rectangular y colócalo en un piso de láminas de berenjenas.
  • Coloca encima salsa de tomate y extiéndela con queso ricota en los champiñones.
  • Luego, pon un piso de láminas de zanahorias con salsa de tomate encima, después distribuye la espinaca con el ajo.
  • Culmina los zucchinis y extiende el queso parmesano rallado y el mozarella rallado por encima. Lleva la lasaña al horno a 180°C hasta que empiece a gratinar.

¿Cuáles son los beneficios del consumo de lasañas con verduras?

La lasaña de verduras, al tener una composición distinta a la habitual –que incluye carne-, también los beneficios derivados de su consumo cambian de forma radical, ya que se centran específicamente en los atribuidos de los ingredientes en cuestión.

En la receta de lasaña de verduras que hemos planteado en este artículo, es sólo una de las variaciones que pueden darse a la misma –respecto al uso de ciertos ingredientes-. Sin embargo, dentro de este segmento plantearemos los beneficios de añadir no sólo los ingredientes planteados con anterioridad, sino un caudal más amplio de ingredientes que suelen adjudicarse a este tipo de lasañas –pero que, por supuesto, no se acoplan a la receta que hemos plateado-.

En primer lugar, destacamos el hecho general de que los hidratos de carbono proporcionados por la pasta de lasaña integral son imprescindibles para que se pueda tener un adecuado nivel energético. Dentro de la pasta integral, hacemos mención de que, al no encontrarse refinada, puede aportar más beneficios al organismo ya que conserva la fibra del salvado, empezando por el hecho de que ayuda a regular el tránsito intestinal.

Por otro lado, tiene enormes cantidades de vitamina de vitaminas del grupo B, fósforo, hierro, proteínas, antioxidantes y magnesio. Además, no aporta grasa siempre y cuando esté acompañado de las salsas correctas.

Se ha comprobado que la reducción de trastornos como problemas estomacales, enfermedades de corazón, diabetes tipo II y otros tipos de cáncer son evitados por la pasta integral.

El tomate, que suele tomar un papel protagónico dentro de las recetas de lasaña de verduras es uno de los más usados en la dieta mediterránea, ayuda a prevenir la degeneración maular y mejorar la visión debido al aporte en vitamina A, aparte de mantener el sistema digestivo en óptimas condiciones y deshacerse de las toxinas. Asimismo, se destaca por tener un amplio contenido en vitamina C, que forma parte del fortalecimiento de la oxidación celular, y vitamina K, que es esencial para que la sangre pueda coagular correctamente.

Debido a las sustancias antioxidantes del tomate te puedes proteger frente a los distintos tipos de cáncer y problemas cardiacos. El colesterol, por otro lado, es reducido por el tomate.

La berenjena, por otro lado, tiene un característico sabor amargo que proviene de las sustancias exclusivas, las cuales estimulan el vaciamiento de una vesícula biliar, el correcto funcionamiento del hígado favorece la digestión de grasas.

También posee una variedad de antocianinas y ácidos fenólicos antioxidantes de elevada potencia. Estos compuestos logran impedir la oxidación del colesterol y evitar las enfermedades degenerativas y los trastornos cardiovasculares.

El calabacín, otro de los ingredientes que suelen adjudicarse a la lasaña de verduras, está compuesto en su 95% por agua, posee una amplia variedad de oligoelementos y minerales, al igual que vitaminas, entre la que se destaca la vitamina, la cual contribuye con la protección de la piel, reparación de tejidos y prevención de daño en radicales libres.

Los pimientos también poseen una amplia variedad de vitaminas y minerales, que proporcionan energía en forma de carbohidratos. Tienen vitamina B6, B2, B1 y B3, además de vitamina E y ácido fólico, también son ricos en vitamina A y C. Esto ayudará a que nuestras defensas aumenten, aparte de ser depurativos y diuréticos.

El poder antioxidante del pimiento es excepcional, ya que es rico en fibra y bajo en calorías -19 kcal/100g. Esto permite que su consumo genera cierta saciedad, que, acompañado al peso intestinal propuesto por la lasaña de verduras, generarán un resultado extravagante dentro del marco de satisfacción.

Si deseas consumir una lasaña de verduras debido a que eres vegano o vegetariano, no dudes del hecho de que te encuentras frente a una adecuada opción. En este artículo te hemos planteado una receta sencilla, adjudicado las ventajas de ciertos ingredientes pertinentes a la receta –e, inclusive, otros ingredientes más que podría interesarte en añadir. Todo dependerá de los gustos particulares que sean radicados en el apetito –gustos gastronómicos, mejor dicho- por tal ingrediente, o bien, la recomendación médica de limitarte a consumir o no ciertos alimentos.

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